¿Chupete sí o no?

mind the chupA propósito del artículo de elmundo.es sobre los chupetes (de ahí la imagen), se me ha ocurrido terminar el post que estaba preparando sobre este tema.

¿Chupete sí o chupete no? Como en todo, cada persona tiene su propia opinión y actuará en consecuencia. Y cada niño es un mundo, y así son sus necesidades. Lo que está claro es que el chupete no es algo para hacer callar, sino para ayudar: Nunca se debe obligar a tu bebé a que acepte el chupete si no le gusta, y menos aún poniéndole cosas dulces (esto es muy de antes, el untarlo en azúcar).

Dicho esto, yo he aprendido una serie de pros y cons que son interesantes (y más del día a día):

Parte Positiva:

  1. No es casualidad que en inglés, al chupete, se lo llame “pacificador”. La succión ayuda a calmar, y esto a conciliar el sueño. Ojo, no es que sea bueno que tu bebé esté todo el día con el chupete, pues se convertiría en “vicio”, perdiendo su efectividad.  Y NO impide la lactancia materna si ésta está bien arraigada (por eso no es bueno dar el chupete hasta que esto ocurra y no se debe obligar al bebé si no lo quiere).
  2. Ayuda a conciliar el sueño, pero no se lo pongas si está dormido y se lo ha quitado.
  3. Habrá menos posibilidades de que se chupe el dedo, si es que esto te preocupa.
  4. Puede aliviar a tu bebé cuando le empiecen a salir los dientes.
  5. Si tiene tos seca, la succión hará que genere saliva y que no se le seque tanto la garganta, por lo que hay probabilidades de cortar la tos.

Parte Negativa:

  1. El principal punto negativo es que en algún momento habrá que quitar el chupete, y esto es una transición que, como con todo, lleva su tiempo.
  2. Según las recomendaciones de nuestra pediatra y también de nuestra dentista, debe retirarse antes de los dos años (y puede ser un proceso que puede costar un poquito en algunos casos). Lo ideal es que sea tu bebé el que lo vaya dejando poco a poco (y esto puede llevar semanas, según el “vicio” que tenga).
  3. El proceso de dejar el chupete, aunque pesado para los padres, debe iniciarse y no volver atrás. Si un día tira el chupete (o se pierde, se olvida en algún sitio), no hay “chupete de reserva”. Se ha ido para siempre. Y aunque quizá la primera noche (o primeras) sea dura, acuérdate que es por su bien. No ser fuerte en ese momento hará el proceso mucho más complicado (y difícil para todos).

Tras haber vivido una transición de dejar el chupete, opino que (según mi experiencia personal), el dar el chupete fue positivo y el proceso para dejarlo (aunque bastante extenso en el tiempo) no ha sido duro. Las primeras noches creí que mi hija no volvería a dormir toda una noche sin despertarse pero sí, sí que ha vuelto. Sencillamente tenía que aprender a “re-dormise” solita si se despertaba por la noche.