Mi niño no me escucha

escuchar¿Cómo hacer para que tu hij@ te obedezca?

“Mi niño no me hace ni caso”, “mi niño no me escucha”, “mi niño no obedece”… ¿Os suena haber escuchado (o incluso dicho! =) ) alguna de estas frases?

Desde el principio he pensado que un bebé, desde el primer día (llámalo intuición, relación con el mundo, sexto sentido), puede entender lo que le estás diciendo. Ya sea por tu expresión, por las palabras o por el contexto, TE ENTIENDE.

Una cosa bien diferente es que pueda contestarte (no se haya desarrollado aún el lenguaje oral), o que QUIERA escucharte (y esto ocurre, normalmente, a partir de los 18 meses, cuando puede empezar la famosa fase de los “terrible two”).

He descubierto con el tiempo que hay ciertas pautas para mejorar la escucha de tu hij@: 1. Hay que tener mucha paciencia (obvio!).

2. Hay que repetir las cosas bastantes veces. Aquí hago un inciso. DEPENDE. Depende de la edad de tu bebé.

  • Antes de los dos años: Es cierto que hay una determinada edad en la que hay que repetir mucho el mismo mensaje para que cale (yo diría que por debajo de los dos años).
  • A partir de los dos años: Pero a partir del momento en el que son más concientes de su YO (>2 años), el mensaje debería poder decirse una vez. A continuación, y si no ha hecho lo que le has pedido, puedes preguntarle qué le ha dicho mamá que hiciera. Si entra en el círculo vicioso de la negación, estás entrando en otro terreno. Lo vemos.

3. Terreno del “NO”: dale a elegir entre dos opciones dentro de lo que tú quieres que haga. Ejemplo: quieres que se ponga la chaqueta. Tras explicar el por qué (hace frío), pregúntale qué mano quiere meter primero en la chaqueta. Provócale para que tenga que tomar una decisión dentro de lo que tú quieres.

4. Haz que te mire a los ojos. Los niños pueden estar metidos en su mundo jugando. Si no te miran a los ojos cuando les estás hablando, lo más probable es que no oigan lo que estás diciendo.

5. Desciende a su altura. No es broma. Ponte de rodillas, siéntate… haz que tu cara esté a su misma altura para que la conexión visual sea más cercana. FUNCIONA.

Y tras este punto, volvemos al mensaje de “hay que tener mucha paciencia”. Ve sembrando, repitiendo los mensajes de manera consistente. Llegará el momento de recoger los frutos.

¿Y tú? ¿Tienes tus trucos para que tu hijo te escuche de forma eficiente?

Hij@ es…

bebe

“Hijo es un ser que Dios nos prestó para hacer un curso intensivo de cómo amar a alguien más que a nosotros mismos, de cómo cambiar nuestros peores defectos para darles los mejores ejemplos y de nosotros aprender a tener coraje.

Sí, ¡Eso es! Ser madre o padre es el mayor acto de coraje que alguien pueda tener, porque es exponerse a todo tipo de dolor, principalmente de la incertidumbre de estar actuando correctamente y del miedo a perder algo tan amado. ¿Perder? ¿Cómo? ¿No es nuestro? Fue apenas un préstamo… el más preciado y maravilloso préstamo, ya que son nuestros sólo mientras no pueden valerse por sí mismos, luego le pertenecen a la vida, al destino y a sus propias familias. Dios bendiga siempre a nuestros hijos, pues a nosotros ya nos bendijo con ellos”
José Saramago (Premio Nóbel de Literatura).
Me he encontrado hoy con esta proeza de la palabra. Dice que es el “mayor acto de coraje” y yo añadiría que es también “la suerte de tener la mayor felicidad”. Sinceramente, precioso.

Problemas de sueño

Problemas de sueño

Las estadísticas dicen que la cantidad de horas de sueño que duerme un niño dependerá de su edad y su naturaleza (desde las más de 16 horas que duerme un recién nacido a las 9 horas a partir de los 14 años, hay un cambio enorme).

La cuestión es que, en algunas ocasiones, tu bebé sabe dormirse solito, tranquilo y feliz, pero se despierta mucho durante la noche y no encuentras la razón.

He querido resumir los patrones más frecuentes, por si te pueden dar una pista para encontrar una solución y poder descansar mejor. ¡Soy una dormilona, no lo puedo evitar! Para mí, dormir es fundamental.

Qué ocurre si se despierta mucho durante la noche:

  • Las preguntas con soluciones más sencillas:
    • ¿Hace frío o calor?
    • ¿Está cómodo con ese pijama?
    • ¿Cena lo suficiente? ¿Se despierta por hambre?
    • ¿Cena alimentos que tienen una difícil digestión? Por mencionar algunos: el pimiento, la lechuga (sorprende, pero en muchos casos afecta), carne o legumbres. Se puede probar a dar cenas de alimentos que se digieran mejor.
  • Si tiene pesadillas: dicho de forma básica: hay que tranquilizar a tu bebé, poner tu mano, hacerle una caricia. Haz que se sienta seguro.
  • Si tiene terrores nocturnos (grita y se mueve pero está dormido): hay que aguantar el tirón y vigilar para que no se haga daño. Si despiertas a tu bebé en ese momento, es muy probable que tarde horas en tranquilizarse. @Socorroquesoymamá nos ha confirmado en el pasado que es así como se lo han recomendado en neuropediatría para tratar los terrores nocturnos de su hija (¡MIL GRACIAS POR COMPARTIR tu experiencia!).
  • Tiene un patrón de despertares cada noche: se debe romper. Si no está llorando, y sencillamente reclama, intenta hacer desde la puerta un sonido relajante (shhhhh), sin hablar, para ver si concilia el sueño. Si no lo concilia, sentarte a su lado para que esté tranquilo, que te sienta… hará que se relaje poco a poco. Opino que es mejor que no lo saques de su cuna en este caso, pues esto haría que se despertara aún más (y se afianzara el patrón).
  • Falta de hierro: @anitadesdemiventana me hizo descubrir hace poco la relación entre la anemia y la falta de sueño. Hace relativamente poco se ha descubierto que la falta de hierro en niños suele provocar problemas de sueño. Una analítica a tiempo hará que no haya problemas de salud, y si encima se mejora la calidad del sueño, tanto mejor. Recuerda que la asociación de lácteos con la ingesta de alimentos con hierro, impedirán en gran medida su asimilación (e igualmente, su asociación a vitamina C, la mejorará). Más información en: http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3632071/

Cada niño es un mundo y no podemos tener todas las respuestas, pero sí podemos seguir unas pautas que nos ayuden a aliviar los momentos complicados.

¿Y tú? ¿Conoces un problema de sueño que se haya solucionado de otra forma?

Aprender a comer de todo (y feliz!)

Comida sanaReconozco, avergonzándome un poco, que de pequeña era de las niñas que comían tres cosas (tres!!) y las tres tenían que ser preparadas por mi madre. Con el paso del tiempo he aprendido a hacer evolucionar mi paladar y ahora como de todo. Por eso, cuando iniciamos la introducción de alimentos, uno de mis objetivos principales fue que mi hija comiera de todo.

La serie de documentales de la BBC “The truth about food” y el “Libro de Instrucciones para tu bebé” (Amazon) nos dio la clave para hacer una introducción de alimentos que hiciera que tu bebé acabe comiendo de todo. Aprendí lo que era la “barrera del gusto“: al estar 7 días seguidos “enfrentándote” a un sabor que no te gusta, se rompe la barrera, haciendo que, aunque no te guste el sabor, no lo rechaces. He probado este método con las alcachofas, y aunque no me emocionan, puedo decir que cada vez me gustan más.

¿Cómo hacer que tu bebé coma de todo? Siguiendo las pautas del pediatra sobre el orden en el cual se deben introducir los alimentos, en lugar de ofrecer un mismo alimento durante 2 o 3 días, debe continuar ofreciéndose (sin mezclarse con otros, para que sienta el sabor) durante al menos 7 días seguidos. Sin duda es un proceso tedioso pero, ¿qué prisa hay?

No es cuestión que se tome 5 cucharadas de puré de espinacas, pero sí que tome una cucharada de puré de espinacas durante al menos 7 días seguidos. Y sobre todo, respetar que sólo se puede introducir 1 alimento nuevo cada 3 o 4 días (esto es más que nada para detectar alergias).

Mi experiencia propia y con mi bebé ha sido inmejorable. Comemos de todo. Y si hay un día que dice “no me gusta el brócoli”, durante 7 días seguidos le doy brócoli (al menos una cucharada). Al tercer día es ella misma la que salta de alegría porque tiene brócoli de cena y lo pide.

¿El esfuerzo merece la pena? En mi caso, si sólo hay una posibilidad de que un bebé no sea difícil comiendo (tanto como lo fui yo), MERECE LA PENA.

¿Y vosotros? ¿Tenéis problemas con las comidas de los pequeños?

Imagen: Freepik

Enseñar a dormir parte II (>1,5años)

baby vector 01Aprender a dormir es todo un proceso. Hay personas a las que no les gusta decir que hay que “aprender”, pero lo cierto es que, como en todo, hay opiniones. Y la mía es que sí que hay un proceso por el cual, aprendes a relajarte solo y a volverte a dormir sin necesidad de pasarlo mal (ni llantos, ni búsquedas desesperadas de chupete/muñeco/padres…).

En primer lugar hay que tener en cuenta la edad de tu bebé. En la primera parte de esta serie de aprendizaje, hablé sobre posibilidades para hacer que tu bebé aprenda a dormir sin llorar (tener una rutina, poner la mano para que esté tranquilo, acudir cuando lo necesita, etc.). Cuando un bebé va siendo algo más mayor y sigue sin querer ir a dormir, podemos probar lo siguiente:

– Iniciar la base para el aprendizaje:

o Horarios: contarle los horarios a tu bebé y sobre todo, respetarlos. Ante todo al principio, se debe seguir el horario fijado aunque cueste. Como dice @Laresacadelbebé, los horarios cuestan, pero funcionan.

o Rutina: marca claramente qué hacer y en qué tiempos, (más o menos). Antes de empezar con la rutina, se debe tener un tiempo (20 minutos por ejemplo) de calma, para irnos relajando. Se puede leer un libro durante esos 20 minutos, eligiendo una historia relajante. Sobre todo, no habrá ningún dispositivo electrónico (aquí se incluye la televisión) desde este momento hasta que tu bebé se duerma.

o No te salgas de tus propias reglas: si has dicho 1 cuento, no entres a negociar. Un cuento y luego se apaga la luz.

– Es hora de dormir:

o Llega el momento de dormir y no quiere. Puedes probar a explicar a diario lo importante que es dormir bien para luego poder jugar, y lo importante que es que tu bebé duerma bien para que papá y mamá puedan descansar. Parece tontería, pero tu bebé entiende mucho más de lo que te imaginas. Si le explicas que tú necesitas dormir, con el paso del tiempo asimilará lo bueno que es el dormir del tirón (¡para todos!)

o Cuando tu bebé está en la cuna, no se le saca de ella salvo una razón importante. Y para esto hay que tener paciencia a raudales en algunos casos (por ejemplo, cuando parece que la cuna tiene pinchos).

o A tu bebé NO se le pregunta si quiere ir a dormir. Hay una rutina y hay que cumplirla. Da igual lo que quiera en ese momento. Es obvio que entre estar “de juerga” y dormir, va a elegir siempre lo primero.

o Personalmente creo que hay que acudir si tu bebé llora. Mantén la calma. Aunque haya noches que haya que ir 20 veces, el momento en el que no tienes que ir ni una vez y tu niño duerme solito, no tiene precio.

Si no tiene un hábito de sueño, el implantarlo puede resultar tedioso. Acuérdate que es un proceso y no verás cambios de un día para otro (aunque ojalá sí!). Cada día es una semilla y con el paso del tiempo tendrás la cosecha.

Si estás convencido, no te desanimes aunque los frutos no lleguen de inmediato.

¿Y a ti? ¿Qué te funciona?

Lavar los dientes de tu bebé

lavarse los dientes¿Cuándo se debe empezar a lavar los dientes de tu bebé? ¿Y cómo se hace? En primer lugar hay que diferenciar en qué etapa se encuentra tu bebé. Pero hay cosas que se pueden hacer desde siempre:

  1. Cada vez que vayas al dentista, lleva a tu bebé contigo. De esta manera se familiarizará con sus caras y con el lugar, lo cual será importante para el futuro, para que se encuentre tranquilo.
  2. Cada vez que te laves los dientes, lleva a tu bebé contigo para que te mire. Cierto es que con un mes no va a darse ni cuenta, pero con el paso del tiempo verá el buen hábito de lavarse los dientes como algo deseable. No hay que subestimar las cosas que es capaz de entender tu bebé!

Pautas aconsejables a partir de la salida de los dientes:

  1. En un principio, cuando los dientes comienzan a salir, se puede utilizar una gasa suave humedecida para limpiar los dientes. Al mismo tiempo, se puede aprovechar para darle pequeños masajes en las encías, pues le aliviará el dolor. cepillo blando
  2. Los cepillos que se ponen en los dedos y que son blanditos también sirven tanto para la limpieza como para realizar masajes.
  3. Puedes planificar con tu dentista la primera visita “oficial” de tu bebé. Le mirarán un poquito la boca y lo sentarán en el sillón del dentista, sencillamente para que se acostumbre y vea que no hay ningún peligro.
  4. Siguiendo los consejos de tu dentista, se fijará cuándo será el mejor momento para introducir un cepillo manual y la pasta de dientes. Como norma general, siempre se ha dicho que alrededor de los dos años es un momento perfecto, pero siempre con un cepillo de niños y una pasta de dientes específica para niños. La pasta de dientes de adultos contiene demasiado flúor y sólo se introducirá más adelante.

Truquito: existen libros para niños (por ejemplo, “Pepo y sus dientes”, disponible en bubok.es) que resultan muy útiles para que puedan identificarse con un personaje que les guste.

Foto: freepik.

Confianza y comunicación

happy babyAl igual que nunca es demasiado pronto para introducir los libros en el mundo de tu bebé, nunca es demasiado pronto para inculcarle confianza a tu bebé. Una vez controlada la seguridad externa, hay que centrarse en inculcar seguridad interna. Y esto se consigue a través de un lenguaje cuidadoso (comunicación neutra o positiva, dependiendo de la situación) y, sobre todo, excluyendo ciertas “coletillas” que estamos habituados a decir (y que sería mejor erradicar).

Utilizando un lenguaje neutro ante los intentos y un lenguaje positivo ante los logros, estarás aumentando la confianza de tu bebé en sí mismo.

En el “Libro de Instrucciones para tu Bebé” se pone el siguiente ejemplo, que encuentro muy ilustrativo:

comunicación

El efecto pigmalión es bien conocido, y con tu bebé puedes aplicarlo: creer en las capacidades de tu bebé y expresarlo de una forma correcta influirá en su comportamiento. De ahí la importancia de qué decir y qué evitar.

Nunca es demasiado pronto para que tu bebé se sienta seguro de sí mismo.

¿Y tú qué opinas? ¿Crees que es bueno utilizar este tipo de lenguaje?

Foto: freepik y “Libro de Instrucciones para tu Bebé”.

Bebés y el lenguaje de signos

lenguaje signos

Como destaqué en mi tweet del 9 de mayo de 2016, acabo de descubrir un nuevo mundo de comunicación con tu bebé. Antes de que tu bebé pueda hablar, podrás comunicarte con él a través del lenguaje de signos.

Tendencia desde hace décadas en Estados Unidos, esta tendencia se inició en Francia hace una década y por fin empieza a llegar a España.

Al contrario de lo que se pueda pensar, la utilización del lenguaje de signos NO empeora la capacidad de tu bebé para expresarse con lenguaje oral. Al contrario.

Aspectos positivos de la introducción del lenguaje de signos:

  • Aumenta el desarrollo de tu bebé la expresividad de tu bebé, y más tarde, el de su lenguaje. Estadísticamente los bebés que han utilizado el lenguaje de signos, comienzan a hablar antes.
  • Permite reducir la frustración de tu bebé, pues éste podrá ser entendido con mayor facilidad.
  • Permite reducir la frustración de los padres, ¡al fin una manera (potencial) de poder entender a tu bebé!
  • Según los expertos, este tipo de comunicación es accesible a partir de los 8 meses.

¿Cómo introducir el lenguaje de signos a tu bebé? Para un aprendizaje y desarrollo correcto, habrá que acompañar la palabra o frase que quieres que comprenda con el signo de manos que corresponda. De esta manera no se prioriza ninguno de los dos lenguajes (oral o de signos) y ambos se aprenderán al mismo tiempo.

signosSi no deseas lanzarte en modo experto a esta experiencia, quizá el adentrarse en este mundo “en prácticas” puede ser una posibilidad. Enseñar una serie de signos básicos (pipí, hambre, pupa, etc.) puede ser también una gran ayuda.

Por mi parte, voy a seguir investigando este tipo de comunicación y os iré contando mis avances.

¿Y vosotros? ¿Os animáis? ¿Conocíais este tipo de comunicación aplicada a bebés sin problemas de audición?

¿Chupete sí o no?

mind the chupA propósito del artículo de elmundo.es sobre los chupetes (de ahí la imagen), se me ha ocurrido terminar el post que estaba preparando sobre este tema.

¿Chupete sí o chupete no? Como en todo, cada persona tiene su propia opinión y actuará en consecuencia. Y cada niño es un mundo, y así son sus necesidades. Lo que está claro es que el chupete no es algo para hacer callar, sino para ayudar: Nunca se debe obligar a tu bebé a que acepte el chupete si no le gusta, y menos aún poniéndole cosas dulces (esto es muy de antes, el untarlo en azúcar).

Dicho esto, yo he aprendido una serie de pros y cons que son interesantes (y más del día a día):

Parte Positiva:

  1. No es casualidad que en inglés, al chupete, se lo llame “pacificador”. La succión ayuda a calmar, y esto a conciliar el sueño. Ojo, no es que sea bueno que tu bebé esté todo el día con el chupete, pues se convertiría en “vicio”, perdiendo su efectividad.  Y NO impide la lactancia materna si ésta está bien arraigada (por eso no es bueno dar el chupete hasta que esto ocurra y no se debe obligar al bebé si no lo quiere).
  2. Ayuda a conciliar el sueño, pero no se lo pongas si está dormido y se lo ha quitado.
  3. Habrá menos posibilidades de que se chupe el dedo, si es que esto te preocupa.
  4. Puede aliviar a tu bebé cuando le empiecen a salir los dientes.
  5. Si tiene tos seca, la succión hará que genere saliva y que no se le seque tanto la garganta, por lo que hay probabilidades de cortar la tos.

Parte Negativa:

  1. El principal punto negativo es que en algún momento habrá que quitar el chupete, y esto es una transición que, como con todo, lleva su tiempo.
  2. Según las recomendaciones de nuestra pediatra y también de nuestra dentista, debe retirarse antes de los dos años (y puede ser un proceso que puede costar un poquito en algunos casos). Lo ideal es que sea tu bebé el que lo vaya dejando poco a poco (y esto puede llevar semanas, según el “vicio” que tenga).
  3. El proceso de dejar el chupete, aunque pesado para los padres, debe iniciarse y no volver atrás. Si un día tira el chupete (o se pierde, se olvida en algún sitio), no hay “chupete de reserva”. Se ha ido para siempre. Y aunque quizá la primera noche (o primeras) sea dura, acuérdate que es por su bien. No ser fuerte en ese momento hará el proceso mucho más complicado (y difícil para todos).

Tras haber vivido una transición de dejar el chupete, opino que (según mi experiencia personal), el dar el chupete fue positivo y el proceso para dejarlo (aunque bastante extenso en el tiempo) no ha sido duro. Las primeras noches creí que mi hija no volvería a dormir toda una noche sin despertarse pero sí, sí que ha vuelto. Sencillamente tenía que aprender a “re-dormise” solita si se despertaba por la noche.

Enseñar a dormir parte I (Bebés)

dormir

Al principio los bebés se duermen casi siempre cuando están calentitos y ya han comido. Segregan una hormona que hace que se queden dormiditos. Pero pasado un tiempo, estas hormonas no se generan tan fácilmente. Es el momento en el cual tienen que APRENDER A DORMIR. Porque en esta vida no se nace sabiendo, y hasta a esto hay aprender.

Puedes ayudar a tu bebé a conciliar el sueño ofreciéndole un chupete, o poniendo tu mano en su pecho y hablando bajito para que se relaje. Dependiendo de cada persona, algunos aconsejan nunca coger en brazos y otros cogerlos todo el rato. Es una decisión muy personal, así que, si estás seguro de algo, hazlo y no te sientas mal. Seguro que lo único que quieres es lo mejor para tu bebé.

Se aconseja que los bebés duerman de lado (también para esto hay versiones), teniendo mucho cuidado con peluches y sábanas cuando son recién nacidos (pues si se ponen el peluche en la cara, quizá luego no sabrán cómo quitárselo).

Para aprender a dormir hay que recordar que los resultados no se ven de un día para otro. Vas sembrando un poquito cada día, y poco a poco irá dando su fruto. Si por ahora no te ha funcionado nada, ¿por qué no intentas lo que a mí me ha funcionado?:

  1. Tener una rutina: todos los días a la misma hora y en el mismo orden, seguir una misma rutina (baño, pijama, cena, limpiar los dientes/pipí…, cuento y a dormir). Requiere un poco de esfuerzo lo de la hora, pero merece la pena. El cuerpo de tu bebé se irá acostumbrando a un horario paulatinamente. ¿No te pasa a ti que como te levantas todos los días a la misma hora, te despiertas a veces casi sin despertador?
  2. Antes de empezar con la rutina, se debe tener un momento (20 minutos) de tranquilidad. No se puede esperar que un bebé/niño/adulto quiera dormirse si hace un minuto que estaba de juerga. (Nada de tablets, móviles ni cosas electrónicas!).
  3. Reglas claras que hay que respetar. Si tomas una decisión, no la cambies. Y no entres en negociación. El primer día puede ser complicado, pero con el paso de los días la regla irá asimilándose. Por ejemplo, es importante que sea sólo 1 cuento (para no eternizarse). Si ya es lo suficientemente mayor, dale a elegir entre dos cuentos. Se hará responsable de su decisión y si dice más tarde que quiere otro cuento, siempre le puedes recordar que se había elegido 1, y sólo hay 1.
  4. Qué hacer si no quiere que te vayas y llora: Cuando es muy pequeñito, yo pienso que, en el momento que está en la cuna, ya no se sale de la cuna. Y hay noches en las que hemos tenido que estar mucho rato a su lado, con la manita puesta en su pecho y susurrando hasta que ha estado tranquila y durmiendo. Pero el tiempo se ha ido reduciendo con los meses, hasta llegar al punto de no tener que quedarnos ni un minuto. Este mismo proceso, de acudir y tranquilizar hay que repetirlo cada vez que se despierta y llora. Creo que HAY QUE IR SIEMPRE QUE TU BEBÉ LLORA. Que tu bebé te huela, te sienta, te vea… que se sienta seguro. Poco a poco aprenderá a que si se despierta, no hay peligro, y comenzará a volverse a dormise solito. Recuerda: es un proceso, y los resultados se verán paulatinamente.

Los niños cambian con el tiempo, y aunque haya temporadas en las que duerma muy bien, también habrá momentos en los que lo hará mal. Cuanto más mayor se haga, más herramientas se pueden introducir para que aprenda a dormir.

En el “Libro de Instrucciones para tu Bebé” (disponible en http://www.bubok.es, ¡y te lo envían a casa!), puedes leer más sobre este tema.

Prometo escribir un nuevo post muy pronto sobre el aprendizaje a dormir en niños más mayores. Nunca es tarde para aprender… y que los papás puedan dormir toda la noche. 🙂