Problemas de sueño

Problemas de sueño

Las estadísticas dicen que la cantidad de horas de sueño que duerme un niño dependerá de su edad y su naturaleza (desde las más de 16 horas que duerme un recién nacido a las 9 horas a partir de los 14 años, hay un cambio enorme).

La cuestión es que, en algunas ocasiones, tu bebé sabe dormirse solito, tranquilo y feliz, pero se despierta mucho durante la noche y no encuentras la razón.

He querido resumir los patrones más frecuentes, por si te pueden dar una pista para encontrar una solución y poder descansar mejor. ¡Soy una dormilona, no lo puedo evitar! Para mí, dormir es fundamental.

Qué ocurre si se despierta mucho durante la noche:

  • Las preguntas con soluciones más sencillas:
    • ¿Hace frío o calor?
    • ¿Está cómodo con ese pijama?
    • ¿Cena lo suficiente? ¿Se despierta por hambre?
    • ¿Cena alimentos que tienen una difícil digestión? Por mencionar algunos: el pimiento, la lechuga (sorprende, pero en muchos casos afecta), carne o legumbres. Se puede probar a dar cenas de alimentos que se digieran mejor.
  • Si tiene pesadillas: dicho de forma básica: hay que tranquilizar a tu bebé, poner tu mano, hacerle una caricia. Haz que se sienta seguro.
  • Si tiene terrores nocturnos (grita y se mueve pero está dormido): hay que aguantar el tirón y vigilar para que no se haga daño. Si despiertas a tu bebé en ese momento, es muy probable que tarde horas en tranquilizarse. @Socorroquesoymamá nos ha confirmado en el pasado que es así como se lo han recomendado en neuropediatría para tratar los terrores nocturnos de su hija (¡MIL GRACIAS POR COMPARTIR tu experiencia!).
  • Tiene un patrón de despertares cada noche: se debe romper. Si no está llorando, y sencillamente reclama, intenta hacer desde la puerta un sonido relajante (shhhhh), sin hablar, para ver si concilia el sueño. Si no lo concilia, sentarte a su lado para que esté tranquilo, que te sienta… hará que se relaje poco a poco. Opino que es mejor que no lo saques de su cuna en este caso, pues esto haría que se despertara aún más (y se afianzara el patrón).
  • Falta de hierro: @anitadesdemiventana me hizo descubrir hace poco la relación entre la anemia y la falta de sueño. Hace relativamente poco se ha descubierto que la falta de hierro en niños suele provocar problemas de sueño. Una analítica a tiempo hará que no haya problemas de salud, y si encima se mejora la calidad del sueño, tanto mejor. Recuerda que la asociación de lácteos con la ingesta de alimentos con hierro, impedirán en gran medida su asimilación (e igualmente, su asociación a vitamina C, la mejorará). Más información en: http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3632071/

Cada niño es un mundo y no podemos tener todas las respuestas, pero sí podemos seguir unas pautas que nos ayuden a aliviar los momentos complicados.

¿Y tú? ¿Conoces un problema de sueño que se haya solucionado de otra forma?

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Enseñar a dormir parte II (>1,5años)

baby vector 01Aprender a dormir es todo un proceso. Hay personas a las que no les gusta decir que hay que “aprender”, pero lo cierto es que, como en todo, hay opiniones. Y la mía es que sí que hay un proceso por el cual, aprendes a relajarte solo y a volverte a dormir sin necesidad de pasarlo mal (ni llantos, ni búsquedas desesperadas de chupete/muñeco/padres…).

En primer lugar hay que tener en cuenta la edad de tu bebé. En la primera parte de esta serie de aprendizaje, hablé sobre posibilidades para hacer que tu bebé aprenda a dormir sin llorar (tener una rutina, poner la mano para que esté tranquilo, acudir cuando lo necesita, etc.). Cuando un bebé va siendo algo más mayor y sigue sin querer ir a dormir, podemos probar lo siguiente:

– Iniciar la base para el aprendizaje:

o Horarios: contarle los horarios a tu bebé y sobre todo, respetarlos. Ante todo al principio, se debe seguir el horario fijado aunque cueste. Como dice @Laresacadelbebé, los horarios cuestan, pero funcionan.

o Rutina: marca claramente qué hacer y en qué tiempos, (más o menos). Antes de empezar con la rutina, se debe tener un tiempo (20 minutos por ejemplo) de calma, para irnos relajando. Se puede leer un libro durante esos 20 minutos, eligiendo una historia relajante. Sobre todo, no habrá ningún dispositivo electrónico (aquí se incluye la televisión) desde este momento hasta que tu bebé se duerma.

o No te salgas de tus propias reglas: si has dicho 1 cuento, no entres a negociar. Un cuento y luego se apaga la luz.

– Es hora de dormir:

o Llega el momento de dormir y no quiere. Puedes probar a explicar a diario lo importante que es dormir bien para luego poder jugar, y lo importante que es que tu bebé duerma bien para que papá y mamá puedan descansar. Parece tontería, pero tu bebé entiende mucho más de lo que te imaginas. Si le explicas que tú necesitas dormir, con el paso del tiempo asimilará lo bueno que es el dormir del tirón (¡para todos!)

o Cuando tu bebé está en la cuna, no se le saca de ella salvo una razón importante. Y para esto hay que tener paciencia a raudales en algunos casos (por ejemplo, cuando parece que la cuna tiene pinchos).

o A tu bebé NO se le pregunta si quiere ir a dormir. Hay una rutina y hay que cumplirla. Da igual lo que quiera en ese momento. Es obvio que entre estar “de juerga” y dormir, va a elegir siempre lo primero.

o Personalmente creo que hay que acudir si tu bebé llora. Mantén la calma. Aunque haya noches que haya que ir 20 veces, el momento en el que no tienes que ir ni una vez y tu niño duerme solito, no tiene precio.

Si no tiene un hábito de sueño, el implantarlo puede resultar tedioso. Acuérdate que es un proceso y no verás cambios de un día para otro (aunque ojalá sí!). Cada día es una semilla y con el paso del tiempo tendrás la cosecha.

Si estás convencido, no te desanimes aunque los frutos no lleguen de inmediato.

¿Y a ti? ¿Qué te funciona?

¿Chupete sí o no?

mind the chupA propósito del artículo de elmundo.es sobre los chupetes (de ahí la imagen), se me ha ocurrido terminar el post que estaba preparando sobre este tema.

¿Chupete sí o chupete no? Como en todo, cada persona tiene su propia opinión y actuará en consecuencia. Y cada niño es un mundo, y así son sus necesidades. Lo que está claro es que el chupete no es algo para hacer callar, sino para ayudar: Nunca se debe obligar a tu bebé a que acepte el chupete si no le gusta, y menos aún poniéndole cosas dulces (esto es muy de antes, el untarlo en azúcar).

Dicho esto, yo he aprendido una serie de pros y cons que son interesantes (y más del día a día):

Parte Positiva:

  1. No es casualidad que en inglés, al chupete, se lo llame “pacificador”. La succión ayuda a calmar, y esto a conciliar el sueño. Ojo, no es que sea bueno que tu bebé esté todo el día con el chupete, pues se convertiría en “vicio”, perdiendo su efectividad.  Y NO impide la lactancia materna si ésta está bien arraigada (por eso no es bueno dar el chupete hasta que esto ocurra y no se debe obligar al bebé si no lo quiere).
  2. Ayuda a conciliar el sueño, pero no se lo pongas si está dormido y se lo ha quitado.
  3. Habrá menos posibilidades de que se chupe el dedo, si es que esto te preocupa.
  4. Puede aliviar a tu bebé cuando le empiecen a salir los dientes.
  5. Si tiene tos seca, la succión hará que genere saliva y que no se le seque tanto la garganta, por lo que hay probabilidades de cortar la tos.

Parte Negativa:

  1. El principal punto negativo es que en algún momento habrá que quitar el chupete, y esto es una transición que, como con todo, lleva su tiempo.
  2. Según las recomendaciones de nuestra pediatra y también de nuestra dentista, debe retirarse antes de los dos años (y puede ser un proceso que puede costar un poquito en algunos casos). Lo ideal es que sea tu bebé el que lo vaya dejando poco a poco (y esto puede llevar semanas, según el “vicio” que tenga).
  3. El proceso de dejar el chupete, aunque pesado para los padres, debe iniciarse y no volver atrás. Si un día tira el chupete (o se pierde, se olvida en algún sitio), no hay “chupete de reserva”. Se ha ido para siempre. Y aunque quizá la primera noche (o primeras) sea dura, acuérdate que es por su bien. No ser fuerte en ese momento hará el proceso mucho más complicado (y difícil para todos).

Tras haber vivido una transición de dejar el chupete, opino que (según mi experiencia personal), el dar el chupete fue positivo y el proceso para dejarlo (aunque bastante extenso en el tiempo) no ha sido duro. Las primeras noches creí que mi hija no volvería a dormir toda una noche sin despertarse pero sí, sí que ha vuelto. Sencillamente tenía que aprender a “re-dormise” solita si se despertaba por la noche.

Enseñar a dormir parte I (Bebés)

dormir

Al principio los bebés se duermen casi siempre cuando están calentitos y ya han comido. Segregan una hormona que hace que se queden dormiditos. Pero pasado un tiempo, estas hormonas no se generan tan fácilmente. Es el momento en el cual tienen que APRENDER A DORMIR. Porque en esta vida no se nace sabiendo, y hasta a esto hay aprender.

Puedes ayudar a tu bebé a conciliar el sueño ofreciéndole un chupete, o poniendo tu mano en su pecho y hablando bajito para que se relaje. Dependiendo de cada persona, algunos aconsejan nunca coger en brazos y otros cogerlos todo el rato. Es una decisión muy personal, así que, si estás seguro de algo, hazlo y no te sientas mal. Seguro que lo único que quieres es lo mejor para tu bebé.

Se aconseja que los bebés duerman de lado (también para esto hay versiones), teniendo mucho cuidado con peluches y sábanas cuando son recién nacidos (pues si se ponen el peluche en la cara, quizá luego no sabrán cómo quitárselo).

Para aprender a dormir hay que recordar que los resultados no se ven de un día para otro. Vas sembrando un poquito cada día, y poco a poco irá dando su fruto. Si por ahora no te ha funcionado nada, ¿por qué no intentas lo que a mí me ha funcionado?:

  1. Tener una rutina: todos los días a la misma hora y en el mismo orden, seguir una misma rutina (baño, pijama, cena, limpiar los dientes/pipí…, cuento y a dormir). Requiere un poco de esfuerzo lo de la hora, pero merece la pena. El cuerpo de tu bebé se irá acostumbrando a un horario paulatinamente. ¿No te pasa a ti que como te levantas todos los días a la misma hora, te despiertas a veces casi sin despertador?
  2. Antes de empezar con la rutina, se debe tener un momento (20 minutos) de tranquilidad. No se puede esperar que un bebé/niño/adulto quiera dormirse si hace un minuto que estaba de juerga. (Nada de tablets, móviles ni cosas electrónicas!).
  3. Reglas claras que hay que respetar. Si tomas una decisión, no la cambies. Y no entres en negociación. El primer día puede ser complicado, pero con el paso de los días la regla irá asimilándose. Por ejemplo, es importante que sea sólo 1 cuento (para no eternizarse). Si ya es lo suficientemente mayor, dale a elegir entre dos cuentos. Se hará responsable de su decisión y si dice más tarde que quiere otro cuento, siempre le puedes recordar que se había elegido 1, y sólo hay 1.
  4. Qué hacer si no quiere que te vayas y llora: Cuando es muy pequeñito, yo pienso que, en el momento que está en la cuna, ya no se sale de la cuna. Y hay noches en las que hemos tenido que estar mucho rato a su lado, con la manita puesta en su pecho y susurrando hasta que ha estado tranquila y durmiendo. Pero el tiempo se ha ido reduciendo con los meses, hasta llegar al punto de no tener que quedarnos ni un minuto. Este mismo proceso, de acudir y tranquilizar hay que repetirlo cada vez que se despierta y llora. Creo que HAY QUE IR SIEMPRE QUE TU BEBÉ LLORA. Que tu bebé te huela, te sienta, te vea… que se sienta seguro. Poco a poco aprenderá a que si se despierta, no hay peligro, y comenzará a volverse a dormise solito. Recuerda: es un proceso, y los resultados se verán paulatinamente.

Los niños cambian con el tiempo, y aunque haya temporadas en las que duerma muy bien, también habrá momentos en los que lo hará mal. Cuanto más mayor se haga, más herramientas se pueden introducir para que aprenda a dormir.

En el “Libro de Instrucciones para tu Bebé” (disponible en http://www.bubok.es, ¡y te lo envían a casa!), puedes leer más sobre este tema.

Prometo escribir un nuevo post muy pronto sobre el aprendizaje a dormir en niños más mayores. Nunca es tarde para aprender… y que los papás puedan dormir toda la noche. 🙂