La salida de los dientes

¿Cuándo sale el primer diente? Por estadística, y si tu bebé es “de libro”, a los 6 meses (o entre los 6 y los 8) le saldrá el primer diente. Pero pueden salirle antes (a los 3 meses) o bastante después (cuando haya cumplido un año). MBM2

child-girl-face-towel-37924.jpeg

 

En ningún caso la salida de los dientes de forma prematura o tardía tiene que ver con algún tipo de problema de crecimiento (o de “mi bebé está creciendo fenomenal porque ya tiene 4 dientes a los 7 meses). Y tampoco tiene que ver con que vaya a tener una “dentadura increíble” si le salen muy tarde (esto es un mito de “abuela”).

 

Cada bebé tiene su propio ritmo y la herencia genética juega un papel crucial en este caso.

 

Lo que sí le ocurre a la mayor parte de los bebés es que sufren mucho con la salida de los dientes. ¿Qué se puede hacer?

  1. Mordedores de todo tipo pero homologados: los de silicona tienen bastante éxito, sobre todo si los puedes meter en el congelador. Morderlos, estando fríos, le ayudarán a calmar el dolor.
  2. Masajes en las encías. Pasar tu dedo (bien limpio y con las uñas bien cortadas) por las encías de tu bebé puede que le resulte agradable. La ligera presión sobre sus encías, puede resultarle de alivio.
  3. Cremas especiales  para  la  salida d los dientes de  tu bebé: Existen varias marcas en el mercado. Poniendo una cantidad limitada del producto (tamaño de un guisante como mucho, aunque dependerá de la marca), se masajean las encías de tu bebé para aliviar el dolor (presión, rojeces).

 

Se recomienda hacerlo durante varios minutos (estos geles suelen tardar en hacer efecto unos 15 minutos). De esta forma se alivia al bebé (y también se alivia la familia, que si tu bebé no puede dormir por el dolor de los dientes, nadie dormirá en casa).

 Es importante leer bien el prospecto, para saber el número máximo de veces que se puede aplicar al día.

IMPORTANTE: Si te inclinas por probar este tipo de geles, busca uno que esté certificado como  PRODUCTO NATURAL. ¿Por qué?

Algunos de los productos que se venden para aliviar los síntomas de la dentición (con componentes químicos) hacen que se duerma la garganta del bebé y pueden evitar que se produzca el reflejo de tos (lo cual es peligroso). Por lo tanto, es fundamental el saber qué tipo de ayuda le estás dando a tu bebé.

 

  1. Paracetamol y  demás  leyendas  de  Internet: Dicen que masajear las encías con paracetamol puede ayudar a tu bebé a estar mejor. No sé en qué se basa el mito, porque si no se le da la dosis indicada según peso y edad, entiendo que una medicina no es efectiva.

No soy partidaria de dar ningún tipo de medicamento salvo que te lo indique el médico. No caigas en leyendas urbanas.

En cualquier caso, te animo a que hables con tu dentista y/o tu pediatra sobre la salida de los dientes. Seguro que te sabrán guiar perfectamente.

 

No dudes en consultar “My Baby Manual 2” (Amazon)

Anuncios

13 trucos desternillantes para hacer que tu hijo duerma (artículo de BBC World)

BBC Word

Comparto un extracto del artículo de BBC World que me ha parecido súper gracioso. Hay que reconocer que los padres nos volvemos originales cuando no dormimos mucho… Eso sí, al final se confirma que, según los expertos, la rutina y los horarios es de lo que más ayuda para hacer que los niños duerman…

newborn-baby-feet-basket-161709.jpeg

<< Dependiendo de la edad de los hijos, los padres desesperados recurren a cualquier método para ponerlos a dormir y ellos mismos lograr unas horas más de precioso y reconfortante sueño.

Diversas aplicaciones y sitios web sobre el sueño (Moshi Twilight Sleep Stories y calm.com) recientemente identificaron algunos de los trucos más excéntricos.

Se afirma que todos han sido puestos a prueba en algún lugar, lo que da una idea del extremo al que han llegado las cosas.


13 de los trucos más extraños

  • Explicarle a tu hijo los planes de infraestructura del presidente de China, Xi Jinping
  • Poner una grabación de un capítulo de un libro de economía escocesa del siglo XVIII leído por un profesor aburrido
  • Mirar un video de un torneo de crucigramas
  • Escuchar una grabación de una hora de gente bostezando
  • Encender la aspiradora (o acercar la cuna a la secadora de ropa)
  • Ver una película de ovejas pastando en cámara lenta
  • Inventar un personaje imaginario como “El hombre de las 8 pm”, que se lleva a los niños despiertos después de esa hora
  • Acostar al bebé sobre el pecho del padre y rotar al padre lentamente en círculos
  • Meterlos al auto y conducir
  • Tararear el himno nacional
  • Cambiar la dirección de la cama del niño
  • Colocar un reloj de tictac debajo de la almohada de la criatura, que imite los latidos del corazón de la madre
  • Colocar una prenda que huela a la madre en la cama del infante (esto funciona)

Hay toda una industria alrededor de este problema: desde análisis del sueño y cursillos para cambiar los hábitos en horas de la noche, hasta la venta de medicamentos o gotitas homeopáticas y grabaciones de “ruido blanco” para generar somnolencia.

Sin embargo, los expertos aseguran que la regularidad y la rutina son las claves del buen sueño. >>

Enseñar a dormir a un bebé y a un “no-tan-bebé”

¿Os acordáis lo que os contaba en “El Libro de Instrucciones para tu Bebé?Al principio los bebés se duermen casi siempre cuando están calentitos y ya han comido. Segregan una hormona que hace que se queden dormiditos.

baby-sleeping-baby-baby-girl.jpg

Pero pasado un tiempo, estas hormonas no se generan tan fácilmente. Es el momento en el cual tienen que APRENDER A DORMIR.

 Aprender a dormir es todo un proceso. Hay personas a las que no les gusta decir que hay que “aprender”, pero lo cierto es que, como en todo, hay opiniones. Y la mía es que sí que hay un proceso por el cual, aprendes a relajarte solo y a volverte a dormir sin necesidad de pasarlo mal (ni llantos, ni búsquedas desesperadas de chupete/muñeco/padres).

Puedes ayudar a tu bebé a conciliar el sueño ofreciéndole un chupete, o poniendo tu mano en su pecho y hablando bajito para que se relaje.

 

Dependiendo de cada persona, algunos aconsejan nunca coger en brazos y otros cogerlos todo el rato.

Es una decisión muy personal, así que, si estás seguro de algo, hazlo y no te sientas mal. Seguro que lo único que quieres es lo mejor para tu bebé.

 

Para aprender a dormir hay que recordar que los resultados no se ven de un día para otro. Vas sembrando un poquito cada día, y poco a poco irá dando su fruto. Si por ahora no te ha funcionado nada, ¿por qué no intentas lo que a mí me ha funcionado?:

  1. Tener una rutina: todos los días a la misma hora y en el mismo orden, hay que seguir una misma rutina (baño, pijama, cena, limpiar los dientes/pipí…, cuento y a dormir). Requiere un poco de esfuerzo lo de la hora, pero merece la pena.

Para involucrar a los diferentes componentes de la familia, un día puedes ser tú el que lea el cuento y al día siguiente la otra persona de referencia (si hay) de tu familia. De esta manera es el cuento y la hora del cuento lo que se asimilará como rutina, y no quién lee el cuento (lo que puede evitar potenciales dramas si un día no está la persona que habitualmente lo acuesta).

El cuerpo de tu bebé se irá acostumbrando a un horario gradualmente.

¿No te pasa a ti que como te levantas todos los días a la misma hora, te despiertas a veces casi sin despertador?

 

  1. Antes de  empezar  con  la  rutina  del  sueño,  se  debe  tener   un momento  (de  al  menos  30  minutos)  de tranquilidad. No se puede esperar que un bebé/niño/adulto quiera dormirse si hace un minuto que estaba de juerga. En mi caso, la calma llega antes de la cena, ralentizando el ritmo.

Como me oirás mencionar en muchas ocasiones, soy partidaria de un momento compartido de lectura tradicional con una luz tenue, que además de relajar, afianzará tus vínculos con tu bebé.

Ojo, ¡nada de tablets, móviles ni cosas electrónicas!.

 

  1. Reglas claras que hay que respetar. Si tomas una decisión, no la cambies. Y no entres en negociación. El primer día puede ser complicado, pero con el paso de los días la regla irá asimilándose.

Me explico: cuando tu bebé comience a ser un poquito más mayor, querrá más de un cuento, o más caricias, o preguntará por mil peluches… Mantén un patrón constante.

Por ejemplo, es importante que sea sólo 1 cuento (para no eternizarse). Si ya es lo suficientemente mayor, dale a elegir entre dos cuentos. Se hará responsable de su decisión y si dice más tarde que quiere otro cuento, siempre le puedes recordar que se había elegido uno, y sólo hay uno.

 

  1. Qué hacer  si  no  quiere  que  te  vayas  y  llora: Opino que cuando tu bebé ya no es tan bebé (6-9 meses), en el momento que está en la cuna, salvo causa importante, ya no se sale de la cuna. No se sale de la cuna para jugar, para reírse, para potrear. Es el momento de dormir. Y hay noches en las que hay que estar mucho rato al lado de tu bebé tranquilizándolo, con (por ejemplo) la manita puesta en su pecho y susurrando hasta que se tranquiliza y se duerme.

Pero el tiempo se reduce con los meses, hasta llegar al punto de no tener que quedarnos ni un minuto. Este mismo proceso, de acudir y tranquilizar hay que repetirlo cada vez que se despierta y llora.

 

Creo que HAY QUE IR SIEMPRE QUE TU BEBÉ LLORA. Que tu bebé te huela, te sienta, ¡te vea!, que se sienta seguro. Poco a poco aprenderá a que si se despierta, no hay peligro, y comenzará a volver a dormirse solito.

Recuerda: es un proceso, y los resultados se verán a lo largo del tiempo.

 

Puede que te estés preguntando de nuevo: “si hay más de un bebé/niños en casa, ¿cómo puedo tranquilizar si en el proceso despierta al resto?” . En este caso, como siempre, pon en una balanza qué es más importante, y actúa. El descanso familiar es esencial. Si ves que no posible calmarlo en la cuna y que va a despertar a los demás componentes de la casa, no te mortifiques. Costará más tiempo el que acepte la cuna como lugar de descanso sin más, pero todo llegará.

Por otra parte, NO te desanimes si hay una mala racha: Los niños cambian con el tiempo, y aunque haya temporadas en las que duerma muy bien, también habrá momentos en los que lo hará mal. La constancia en las rutinas es fundamental.

Además, cuanto más mayor se haga, más herramientas se pueden introducir para que aprenda a dormir.

 

Encuentra mucho más en “MY BABY MANUAL 2” (Amazon)

Mi bebé se despierta mucho

Las estadísticas  dicen que la cantidad de horas de sueño que duerme un niño dependerá de su edad y su naturaleza.

pexels-photo-208156.jpeg

Desde las más de 16 horas que duerme un recién nacido a las 9 horas a partir de los 14 años, hay un cambio enorme.

La cuestión es que, en algunas ocasiones, tu bebé sabe dormirse solito (o contigo a su lado), tranquilo y feliz, pero se despierta mucho durante la noche y no encuentras la razón.

He querido resumir los patrones más frecuentes, por si te pueden dar una pista para encontrar una solución y poder descansar mejor.

  • La causa más sencilla (y más común): necesita una cena más contundente.
  • Lo estás despertando: sí, tú! Él hace ruidos durante la noche, tú piensas que necesita algo, y resulta que “ayudándolo”, lo que haces es despertarlo.
  • Lo estás despertando parte 2: ¿duerme aún en vuestra habitación? Tú también haces ruidos mientras duermes. Quizá lo estás despertando tú al moverte por la noche.
  • De las más complejas: los terrores nocturnos y la anemia.

 

 ¿Qué ocurre si se despierta mucho durante la noche:

Las preguntas con soluciones más sencillas:

  • ¿Hace frío o calor?
  • ¿Está cómodo con ese pijama?
  • ¿Cena lo suficiente? ¿Se despierta por hambre?
  • ¿Cena alimentos que tienen una difícil digestión? Por mencionar algunos: el pimiento, la lechuga (sorprende, pero en muchos casos afecta), carne o legumbres. Se puede probar a dar cenas de alimentos que se digieran mejor.
  • ¿Necesita dormir en otra habitación?

Intenta encontrar las respuestas a estas preguntas sencillas, y si no encuentras solución, sigue tu instinto (tú tienes la última palabra en lo que sientes y en cómo crees que puedes ayudar a tu bebé) o pide ayuda. Hay profesionales en el sueño de los bebés como “BabySleep Solutions” que podrán hacerte la vida mucho más fácil.

Encuéntrame en Amazón: Libro de Instrucciones para tu Bebé y My Baby Manual 2