¿Hasta cuándo dar leche materna?

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Durante las últimas semanas, meses e incluso años, he visto mil y una veces artículos sobre la lactancia materna, reclamando respeto, solidaridad y comprensión. Algunas veces me pregunto por qué hará falta reivindicar respeto para algo tan personal. Pero lo cierto es que, muy a nuestro pesar, aún hay “opinionistas” y críticos, que se meten en todo.

+ respeto + apoyo – prejuicios

Esta semana, y tras casi 9 fantásticos meses de lactancia materna (que he podido prolongar gracias a la extracción de leche y posterior congelación), tengo que decir adiós a esta etapa. Muchas madres sentimos contrariadas cuando llega este momento, es un “sí pero… ay”. Es normal, esperable y superable.

Lo que me ha llamado la atención es que:

  1. Cuando daba el pecho, me encontré con algunos que me decían: “no le des más el pecho, que te quitas la salud y para él no es un gran beneficio”. (wow).
  2. Cuando vamos a dejar la lactancia materna, me he encontrado con otros que me han dicho: “¿Ya? ¿Por qué no te esfuerzas más?” (doble wow!).
  3. En ambas ocasiones, muchos, pero que muchos, sencillamente han apoyado mi decisión, con un comentario amable y si no estaban de acuerdo, callándose. (Olé).

Me quedo con el tercer grupo. Y este post es para las mamás que tienen que pasar por esta transición “sí pero… ay”. El recuerdo de la lactancia va a ser algo que te quedará para siempre. 

Y también es un post para las mamás que reciben críticas en lugar de apoyo. Ánimo. Borra de tu mente las críticas.

Lo estás haciendo requetebién!

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Sello de calidad #mamasmarykay

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En las últimas semanas me he lavado las manos una media de diez veces al día. No me he puesto ni un poco de brillo en los labios. Y mi piel (mi cuerpo entero diría yo) está deseando a gritos que la mimen. Es lo que tiene tener un bebé de meses malito, e intentar por todos los medios que nadie se contagie.

Con esta situación reinante, que me llegue a casa una bolsa preciosa con los productos Mary Kay es una bendición. Y que al mismo tiempo mi bebé mejore, ya ni os cuento. Tenía unas ganas locas de poder cuidarme un poquito, ahora que la tormenta está pasando.

Mary Kay es una marca de productos de belleza con más de 50 años de historia, presente en 35 países. Personalmente conocí Mary Kay porque una amiga se hizo consultora independiente de la marca. No paraba de hablar de lo buena que es la marca, por lo que participar en la evaluación de calidad de varios productos me hace especial ilusión. En este caso es una barra de labios, un tratamiento para las manos y un desmaquillador de ojos.

Qué me ha gustado antes de probar los productos:

1) Packaging: Me encantan los colores de la marca y la forma de presentarlos. Tiene un toque elegante.

2) Difusores: Odio las cremas que vienen en tarro. Me gusta llevar las uñas bien cuidadas (normalmente largas), por lo que las cremas con difusor me resuelven la vida. Puedo utilizar la cantidad justa de producto sin tener la parte interna de las uñas pringada.

En cuanto a los productos:

1) Barra de labios: me ha sorprendido… Me ha ENCANTADO. Soy totalmente fiel a mi color rojo-café desde hace años, y no me emocionó ver el color de la barra. Pero resulta que me queda bien. Lo mejor de todo: alucinante al tacto. Es como si te pusieras unos polvos que se quedan fijos en los labios (es una barra de larga duración). La sensación es fantástica. No es grasa, no es apelmazante, no se secan los labios… Sinceramente, no sé cómo describirlo. Sencillamente, me ha encantado. Y la barra en sí (la parte de fuera), es realmente bonita.

2) Tratamiento para manos: Me cuido mucho las manos, por lo que un tratamiento de este tipo de primeras me tenía que emocionar. Pero voy a empezar por lo que no me ha gustado:

  • Las instrucciones en mil idiomas. Con lo que personaliza todo Mary Kay y resulta que me encuentro con un panfletillo en mil idiomas con letra minúscula y papel de prospecto farmacéutico. Gran fallo. Si el problema son las instrucciones para el tratamiento, por un “1-2-3” bien grande en los botes, y pon dibujos en la instrucciones.
  • Es tedioso tener que hacer los tres pasos, sobre todo si tienes prisa.
  • Tienes que esperar bastante a que se absorba la crema, es muy grasa.

Y dicho esto, ¿qué me ha gustado? Que te deja las manos hechas una maravilla. Es tedioso, pero merece la pena.

3) El desmaquillador de ojos. Es refrescante y limpia de verdad. No hay que pasar mil veces por el mismo sitio para que se quite la pintura (yo tengo siempre problemas con el rímel).

Conclusión: me he llevado una grata sorpresa. Sobre todo con la barra de labios, ¡me encanta!

Gracias a @MaryKayEspaña, a @madresfera y su promoción #mamasmarykay. Me ha encantado mimarme y disfrutar probando esta gozada de productos.

Un beso grande!