Autoafirmación (= Señor, ¡dame paciencia!)

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Y de pronto, un día, el niño adorable se vuelve exigente, se enfada cuando no tiene exactamente lo que quiere, te dice que “está enfadado” porque ….

BIENVENIDO A LA ETAPA DE LA AUTOAFIRMACIÓN.

Si las reacciones guturales (rabietas) se asocian a los 2 años, a partir de los 3 se inicia una fase de maduración en la que el “yo puedo solito” y los enfados más o menos justificados se repetirán hasta el infinito.

Tu bebé, que ya es un niño, está encontrando su sitio en el mundo como ente disociado a los padres y esto, por supuesto, es un cambio que afectará a toda la familia. Por su parte, el cambio será obvio, y por parte de los papás, se exige un cambio controlado.

¿Qué hacer?

1) Dejar una mayor independencia a la hora de realizar las rutinas, aunque cueste (es decir: aunque tarde 10 minutos en ponerse los zapatos, hay que asumir ese tiempo extra y felicitar el esfuerzo – que no el resultado). Más de un día vais a llegar tarde y hay que asumirlo.

2) Momento enfado por algo sin importancia: NO luches. Deja que en cierto modo “gane” a la hora de imponer su juicio/opinión/decisión. Ayudarás al aumento de su autoconfianza y proceso de toma de decisiones.

3) Momento enfado en el que no se decide una nimiedad: obviamente, involucrarte en que tu hijo aumente su confianza e independencia no implica que pueda hacer lo que le apetezca sin ningún orden. Sigues siendo padre/madre/abuelo/figura de referencia, por lo que el papel de educador no desaparece (de hecho, no desaparece nunca). Ármate de paciencia para explicar el por qué de las decisiones. No vale el “porque yo lo digo”. RAZONA.

Si tu hijo entra en bucle y no hay manera de que obedezca, puedes seguir el siguiente método de 3 pasos:

a) Explicar, apartándolo de la acción que quiere realizar y que no vas a permitir.

b) Decir: “No te voy a permitir que hagas “xxx”. Ya te he explicado por qué y veo que necesitas tiempo para que puedas comportarte bien . Cuando estés listo, ven  y hablamos”.

c ) Dejar al niño para que recapacite. Si quiere realizar lo que estamos diciendo que no queremos que haga, lo apartamos de nuevo y volvemos a repetir el proceso (y casi siempre, sobre todo al principio, habrá que repetirlo mucho).

Como dije al principio; ármate de paciencia! 😃 Mantener la calma (aún repitiendo 10 veces el proceso) será tu mejor aliado (y oye, ¡cuesta!).

No es magia, es aprendizaje!

Mucho ánimo! 😃😃😃

 

 

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Un comentario en “Autoafirmación (= Señor, ¡dame paciencia!)

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