¿Vuelta de la mamá perfecta?

mamá perfectaCuando ya pensábamos que las madres de los 60 habían desaparecido, llegó Instagram para mostrar que todo es posible (aunque nos parezca increíble). Pelo perfecto, traje perfecto, bebé perfecto y mil fotos para demostrarlo. Ni una mancha, ni un churrete, y mucho menos una fiesta de cumpleaños a la que le falte detalle (en esto sí que siento un poquito de envidia, jejejeje).

Me ha divertido muchísimo un artículo de Lemonde (http://www.lemonde.fr//m-perso/article/2016/05/27/le-retour-de-la-mere-parfaite_4927830_4497916.html)

Creo que cada semana leo alguna noticia sobre mujeres que sienten demasiado estrés en sus vidas. “Tengo que” es el principio de frase más repetido entre mis compañeras de trabajo con familia… pero sorprendentemente no entre los hombres. Priorizar es muy difícil, y aún más cambiar el “tengo que” por el “quiero…”. Cada una es diferente y tenemos nuestras cualidades y defectos. No voy a estar todo el día hablando de mis defectos, pero tampoco me voy a martirizar por tenerlos. Son míos, y ya está. Y si puedo mejorar, bienvenido sea, pero sin agobios.

Me encantaría hacer todas las cosas estupendas que muchas mujeres son capaces de hacer sin despeinarse, pero soy bastante más normalita que eso… Está claro que mi vida no es perfecta, y me niego a sentir presión porque no lo sea.

Eso sí, la voy a vivir lo mejor que pueda! =)

Anuncios

20 cosas sobre mí!

34 - Petanque, Pastis & Provence Aout 2012

Animada por mi ciberamiga “Confesiones de una madre” y la nominación de “Una mamá grinch”, me voy a lanzar  a que conozcáis un poquito más sobre mí. Mis 20 curiosidades que aún no sabéis:

 

  1. Soy morena, y no me tiño ni nada… salvo una vez cada 7 años más o menos. De pronto me da un ramalazo, intento teñirme, vuelvo a concienciarme que mi color de pelo es imposible cambiarlo, y vuelvo a estar tranquila durante otros 7 años.
  2. Me encanta viajar y aprovecho cualquier ocasión para hacerlo. Y en cada viaje, busco una cabina telefónica para hacerme una foto.
  3. Modestia aparte: soy la bomba para encontrar ofertones para viajar!
  4. Unido a la pasión por viajar, está la pasión por los idiomas. Hablo 4 casi a diario y me he lanzado a aprender alguno más, pero sin demasiado éxito porque no tengo oportunidad de practicarlos.
  5. He vivido a temporadas en más de 7 países, y al tener nombre compuesto y apellido compuesto, ¡he vivido toda la vida explicando cómo me llamo! De hecho, tengo amigos que en el pasado, con un par de copas, hacían competiciones para ver si recordaban el nombre completo sin equivocarse.
  6. De pequeña era una enganchada a Disney, y creía a pies juntillas en enamorarte totalmente nada más ver a tu príncipe azul. Con el tiempo se me pasó la tontería y pasé al otro extremo: no quería casarme ni nada. Cuál fue mi sorpresa cuando me enamoré hasta las trancas tras 5 minutos de conversación ante el que es hoy mi marido.
  7. Este año haremos 9 años desde que nos conocimos, y seguimos celebrando el “mes-aniversario”.
  8. Me he vuelto una enganchada de la comida picante (moderadamente picante por el momento).
  9. Tengo unas contradicciones estupendas: No me gusta el cerdo… salvo un buen jamón ibérico.
  10. Mi asignatura favorita eran las matemáticas y aunque parezca mentira, me lo paso fenomenal haciendo cuentas.
  11. Tengo aracnofobia y asco a los bichos en general (aunque delante de niños hago como si me encantasen!).
  12. He hecho las tres cosas que se supone que hay que hacer en esta vida: plantar un árbol, escribir un libro y tener un hijo.
  13. No me gusta el café.
  14. Mi película favorita es “La vida es bella”.
  15. ADORO comer chocolate, pero durante mi embarazo me cambió el gusto. Me dejó de gustar el 90% de los tipos de chocolate, ¡a mí!
  16. Me encanta escuchar y comunicar.
  17. Creo en la buena energía, el optimismo y el lado bueno de las cosas.  Por eso intento alejar de mí a personas tóxicas y rodearme de buena gente.
  18. Mi profesión frustrada: profesora o psicóloga.
  19. Soy ave diurna. Me entra sueño prontísimo pero despertarme a las 6am no me cuesta nada.
  20. Otra contradicción: Me encanta hacer planes (viajes, salidas, quedadas, estar con amigos…), pero mis ratitos de lectura tranquilita ¡que no me los quiten!

Y mi curiosidad número 21 es el haber comenzado con este blog porque lo pasé bastante mal al nacer mi niña, y me gustaría ayudar a todo primerizo y no tan primerizo. Me está dando muchas más alegrías de las que me esperaba!

Mil gracias a todos =). 

Confianza y comunicación (no verbal)

caras

La comunicación no verbal es esencial para hacer evolucionar la confianza en uno mismo.

Hoy me he preguntado: ¿Soy una “mamá gallina”? Es decir, una mamá sobreprotectora). Me esfuero por utilizar un lenguaje que inculque confianza (ver post anterior sobre “confianza y comunicación”), pero aún así, estoy aprendiendo día a día que no sólo es la comunicación verbal la que cuenta. La comunicación no verbal es esencial.

¿Cómo podemos enseñar a nuestros bebés a tener reacciones controladas si cuando ocurre algo nosotros mismos nos descontrolamos? ¿Y cómo podemos enseñar a nuestros niños cómo enfrentarse a la tristeza, los enfados (etc.) si lo único que hacemos es evitar cualquier contradicción que la vida les puede traer?

Parece que voy a poner ahora el típico mensaje de “hay que controlar las reacciones…”, pero las palabras de Peter Gray me han resultado mucho más intersantes: los niños (bebés y no tan bebés) aprenden a hacer frente a las situaciones adversas de la vida a través DEL JUEGO. ¡Eso sí que no me lo esperaba!

Jugar para evolucionar“: a través del juego se evalúan peligros (como cuando te vas a tirar por un tobogán), se aprende a ser resolutivo (qué hacer cuando un abusón viene y te quita el cubo y la pala), y sobre todo, te diviertes. Gray remarca la importancia de la no intervención de los padres en el juego (cuando éste se desarrolla en un parque, a partir de una edad en la que el niño sociabiliza). Cuando creemos que un bebé o un niño no puede tomar decisiones racionales nos confundimos totalmente: son capaces. Pero hay que dejar que lo hagan.

Sólo lo mejor para nuestros pequeños tesoros. Y por eso hoy he aprendido una cosa más:

CONFIANDO EN ELLOS HAREMOS QUE ELLOS CONFÍEN EN SÍ MISMOS.

Confianza y comunicación

happy babyAl igual que nunca es demasiado pronto para introducir los libros en el mundo de tu bebé, nunca es demasiado pronto para inculcarle confianza a tu bebé. Una vez controlada la seguridad externa, hay que centrarse en inculcar seguridad interna. Y esto se consigue a través de un lenguaje cuidadoso (comunicación neutra o positiva, dependiendo de la situación) y, sobre todo, excluyendo ciertas “coletillas” que estamos habituados a decir (y que sería mejor erradicar).

Utilizando un lenguaje neutro ante los intentos y un lenguaje positivo ante los logros, estarás aumentando la confianza de tu bebé en sí mismo.

En el “Libro de Instrucciones para tu Bebé” se pone el siguiente ejemplo, que encuentro muy ilustrativo:

comunicación

El efecto pigmalión es bien conocido, y con tu bebé puedes aplicarlo: creer en las capacidades de tu bebé y expresarlo de una forma correcta influirá en su comportamiento. De ahí la importancia de qué decir y qué evitar.

Nunca es demasiado pronto para que tu bebé se sienta seguro de sí mismo.

¿Y tú qué opinas? ¿Crees que es bueno utilizar este tipo de lenguaje?

Foto: freepik y “Libro de Instrucciones para tu Bebé”.

Bebés y el lenguaje de signos

lenguaje signos

Como destaqué en mi tweet del 9 de mayo de 2016, acabo de descubrir un nuevo mundo de comunicación con tu bebé. Antes de que tu bebé pueda hablar, podrás comunicarte con él a través del lenguaje de signos.

Tendencia desde hace décadas en Estados Unidos, esta tendencia se inició en Francia hace una década y por fin empieza a llegar a España.

Al contrario de lo que se pueda pensar, la utilización del lenguaje de signos NO empeora la capacidad de tu bebé para expresarse con lenguaje oral. Al contrario.

Aspectos positivos de la introducción del lenguaje de signos:

  • Aumenta el desarrollo de tu bebé la expresividad de tu bebé, y más tarde, el de su lenguaje. Estadísticamente los bebés que han utilizado el lenguaje de signos, comienzan a hablar antes.
  • Permite reducir la frustración de tu bebé, pues éste podrá ser entendido con mayor facilidad.
  • Permite reducir la frustración de los padres, ¡al fin una manera (potencial) de poder entender a tu bebé!
  • Según los expertos, este tipo de comunicación es accesible a partir de los 8 meses.

¿Cómo introducir el lenguaje de signos a tu bebé? Para un aprendizaje y desarrollo correcto, habrá que acompañar la palabra o frase que quieres que comprenda con el signo de manos que corresponda. De esta manera no se prioriza ninguno de los dos lenguajes (oral o de signos) y ambos se aprenderán al mismo tiempo.

signosSi no deseas lanzarte en modo experto a esta experiencia, quizá el adentrarse en este mundo “en prácticas” puede ser una posibilidad. Enseñar una serie de signos básicos (pipí, hambre, pupa, etc.) puede ser también una gran ayuda.

Por mi parte, voy a seguir investigando este tipo de comunicación y os iré contando mis avances.

¿Y vosotros? ¿Os animáis? ¿Conocíais este tipo de comunicación aplicada a bebés sin problemas de audición?

¿Chupete sí o no?

mind the chupA propósito del artículo de elmundo.es sobre los chupetes (de ahí la imagen), se me ha ocurrido terminar el post que estaba preparando sobre este tema.

¿Chupete sí o chupete no? Como en todo, cada persona tiene su propia opinión y actuará en consecuencia. Y cada niño es un mundo, y así son sus necesidades. Lo que está claro es que el chupete no es algo para hacer callar, sino para ayudar: Nunca se debe obligar a tu bebé a que acepte el chupete si no le gusta, y menos aún poniéndole cosas dulces (esto es muy de antes, el untarlo en azúcar).

Dicho esto, yo he aprendido una serie de pros y cons que son interesantes (y más del día a día):

Parte Positiva:

  1. No es casualidad que en inglés, al chupete, se lo llame “pacificador”. La succión ayuda a calmar, y esto a conciliar el sueño. Ojo, no es que sea bueno que tu bebé esté todo el día con el chupete, pues se convertiría en “vicio”, perdiendo su efectividad.  Y NO impide la lactancia materna si ésta está bien arraigada (por eso no es bueno dar el chupete hasta que esto ocurra y no se debe obligar al bebé si no lo quiere).
  2. Ayuda a conciliar el sueño, pero no se lo pongas si está dormido y se lo ha quitado.
  3. Habrá menos posibilidades de que se chupe el dedo, si es que esto te preocupa.
  4. Puede aliviar a tu bebé cuando le empiecen a salir los dientes.
  5. Si tiene tos seca, la succión hará que genere saliva y que no se le seque tanto la garganta, por lo que hay probabilidades de cortar la tos.

Parte Negativa:

  1. El principal punto negativo es que en algún momento habrá que quitar el chupete, y esto es una transición que, como con todo, lleva su tiempo.
  2. Según las recomendaciones de nuestra pediatra y también de nuestra dentista, debe retirarse antes de los dos años (y puede ser un proceso que puede costar un poquito en algunos casos). Lo ideal es que sea tu bebé el que lo vaya dejando poco a poco (y esto puede llevar semanas, según el “vicio” que tenga).
  3. El proceso de dejar el chupete, aunque pesado para los padres, debe iniciarse y no volver atrás. Si un día tira el chupete (o se pierde, se olvida en algún sitio), no hay “chupete de reserva”. Se ha ido para siempre. Y aunque quizá la primera noche (o primeras) sea dura, acuérdate que es por su bien. No ser fuerte en ese momento hará el proceso mucho más complicado (y difícil para todos).

Tras haber vivido una transición de dejar el chupete, opino que (según mi experiencia personal), el dar el chupete fue positivo y el proceso para dejarlo (aunque bastante extenso en el tiempo) no ha sido duro. Las primeras noches creí que mi hija no volvería a dormir toda una noche sin despertarse pero sí, sí que ha vuelto. Sencillamente tenía que aprender a “re-dormise” solita si se despertaba por la noche.

Enseñar a dormir parte I (Bebés)

dormir

Al principio los bebés se duermen casi siempre cuando están calentitos y ya han comido. Segregan una hormona que hace que se queden dormiditos. Pero pasado un tiempo, estas hormonas no se generan tan fácilmente. Es el momento en el cual tienen que APRENDER A DORMIR. Porque en esta vida no se nace sabiendo, y hasta a esto hay aprender.

Puedes ayudar a tu bebé a conciliar el sueño ofreciéndole un chupete, o poniendo tu mano en su pecho y hablando bajito para que se relaje. Dependiendo de cada persona, algunos aconsejan nunca coger en brazos y otros cogerlos todo el rato. Es una decisión muy personal, así que, si estás seguro de algo, hazlo y no te sientas mal. Seguro que lo único que quieres es lo mejor para tu bebé.

Se aconseja que los bebés duerman de lado (también para esto hay versiones), teniendo mucho cuidado con peluches y sábanas cuando son recién nacidos (pues si se ponen el peluche en la cara, quizá luego no sabrán cómo quitárselo).

Para aprender a dormir hay que recordar que los resultados no se ven de un día para otro. Vas sembrando un poquito cada día, y poco a poco irá dando su fruto. Si por ahora no te ha funcionado nada, ¿por qué no intentas lo que a mí me ha funcionado?:

  1. Tener una rutina: todos los días a la misma hora y en el mismo orden, seguir una misma rutina (baño, pijama, cena, limpiar los dientes/pipí…, cuento y a dormir). Requiere un poco de esfuerzo lo de la hora, pero merece la pena. El cuerpo de tu bebé se irá acostumbrando a un horario paulatinamente. ¿No te pasa a ti que como te levantas todos los días a la misma hora, te despiertas a veces casi sin despertador?
  2. Antes de empezar con la rutina, se debe tener un momento (20 minutos) de tranquilidad. No se puede esperar que un bebé/niño/adulto quiera dormirse si hace un minuto que estaba de juerga. (Nada de tablets, móviles ni cosas electrónicas!).
  3. Reglas claras que hay que respetar. Si tomas una decisión, no la cambies. Y no entres en negociación. El primer día puede ser complicado, pero con el paso de los días la regla irá asimilándose. Por ejemplo, es importante que sea sólo 1 cuento (para no eternizarse). Si ya es lo suficientemente mayor, dale a elegir entre dos cuentos. Se hará responsable de su decisión y si dice más tarde que quiere otro cuento, siempre le puedes recordar que se había elegido 1, y sólo hay 1.
  4. Qué hacer si no quiere que te vayas y llora: Cuando es muy pequeñito, yo pienso que, en el momento que está en la cuna, ya no se sale de la cuna. Y hay noches en las que hemos tenido que estar mucho rato a su lado, con la manita puesta en su pecho y susurrando hasta que ha estado tranquila y durmiendo. Pero el tiempo se ha ido reduciendo con los meses, hasta llegar al punto de no tener que quedarnos ni un minuto. Este mismo proceso, de acudir y tranquilizar hay que repetirlo cada vez que se despierta y llora. Creo que HAY QUE IR SIEMPRE QUE TU BEBÉ LLORA. Que tu bebé te huela, te sienta, te vea… que se sienta seguro. Poco a poco aprenderá a que si se despierta, no hay peligro, y comenzará a volverse a dormise solito. Recuerda: es un proceso, y los resultados se verán paulatinamente.

Los niños cambian con el tiempo, y aunque haya temporadas en las que duerma muy bien, también habrá momentos en los que lo hará mal. Cuanto más mayor se haga, más herramientas se pueden introducir para que aprenda a dormir.

En el “Libro de Instrucciones para tu Bebé” (disponible en http://www.bubok.es, ¡y te lo envían a casa!), puedes leer más sobre este tema.

Prometo escribir un nuevo post muy pronto sobre el aprendizaje a dormir en niños más mayores. Nunca es tarde para aprender… y que los papás puedan dormir toda la noche. 🙂

 

 

Insomnio… quiero dormir!

insomnio

Insomnio… ¡quiero dormir!

Qué “gracia” me hace cuando alguien me dice:

“Aprovecha ahora para dormir que cuando nazca el bebé…”

¿Hay alguna manera para desterrar esta frase de nuestras conversaciones?

Estoy embarazada y, como la Naturaleza es así de simpática en ocasiones, en lugar de caerme de sueño en cualquier momento y dormir, yo me paso las noches con dolores y sin pegar ojo. Sueño tengo, ¡y mucho!, pero no hay manera. Y quizá sea la falta de sueño lo que me está haciendo más sensible a los comentarios no solicitados pero… es que nadie me da soluciones, al contrario. Me agobian incluso más.

“Aprovecha ahora que luego…”

¿Sabes una cosa? Luego puede que tu bebé no duerma o puede que sí. ¡Ya nos ocuparemos de eso cuando llegue el momento! 🙂 Soy consciente de que la gente no hace este tipo de comentarios por maldad, y quizá debería decirles a la cara: “tu comentario no me ayuda nada”, pero la verdad es que me callo. Mea culpa!:-)

Si estoy así de cansada ahora, no quiero pensar en lo mucho peor que me voy a sentir dentro de unas semanas… si es que ocurre. Porque la parte que hay mucha gente no dice es que algunos bebés duermen bien, MUY BIEN.

Cierto es que, como todo, a dormir también hay que aprender. Y a tu bebé habrá que enseñarlo a dormir. ¿Y eso cómo se hace? Es todo un proceso en el que se va sembrando día a día, hasta que empiezan a aparecer los resultados. Prometo escribir pronto sobre las cosas que me han funcionado…

Por ahora necesito descubrir cómo enseñar a dormir a una embarazada.:-)

Foto: freepik

Al fin juntos!

a href=httpwww.freepik.esfotos-vectores-gratisfondoVector de Fondo diseñado por Freepika 2

Y entonces… te convertiste en “algo más”.

Tras 9 meses (más o menos) desde que aquella prueba de embarazo salió positiva, ha llegado el momento… De pronto tienes a tu bebé en tus brazos y casi no te lo puedes creer. ¡Qué personita tan pequeña! Hoy te has convertido en mamá, en papá, en abuel@, en tí@, en…. Sencillamente, te has convertido en “algo más”.

Y aquí viene un pequeño mensaje para todos:

¡Mamás del mundo: escuchad! 

(¡Familiares y amigos del mundo: ¡tomad nota!)

“Nueva mamá”, si durante el embarazo no lo has mencionado, acuérdate ahora de decir qué quieres. Tu bebé captará casi toda la atención, ¡y la mamá necesita sus mimos también! El jaleo de hormonas (ojalá no) puede ser monumental, así que, ¡habla!¡hablad! 🙂

  • ¿Quieres visitas?
  • ¿Prefieres que te las hagan en casa al cabo de unas semanas?
  • ¿Te encantaría recibir flores, bombones… jamón?

El parto (obvio) es muy cansado: para ti… ¡y para tu bebé! Las visitas breves pueden ayudar a que no te sientas agotada. ¡Pero hay que decirlo! Tu familia, tus amigos… están sobre-excitados con el nacimiento, y pueden no darse cuenta de las necesidades que se tienen en esos momentos.

En mi caso, quería visitas muy breves, un bocadillo de jamón y una palmera de chocolate.

¡Cada situación es un mundo! ¿Qué te apetece a ti? ¡a vosotros!

Foto: http://www.freepik.esfotos